Hoy os traigo dos novedades. De hecho, quiero presentaros a dos personas. La primera está en este blog para quedarse, y me ayudará encargándose ella de varias entradas (incluida la de hoy). A esta chica (bastante más joven de lo que aparenta), le gusta ir bien peinada, dormir largas siestas al sol y comer ensalada. Cualquier verdura. Cualquier cosa, en realidad. Le encantan los libros de cualquier temática y su favorito es Diccionario de la Naturaleza, aunque aún no haya podido terminar con él.

Su nombre se lo pusieron por uno de los grandes de la ficción, Lewis Carroll. Alice, como Alice in Wonderland, viaja a través de madrigueras a todos los mundos de fantasía abiertos a su alcance; su favorito es el fondo de mi armario, donde guardo los zapatos de tacón.

A partir de ahora la veréis mucho por aquí, pues le encanta escribir a ordenador y está al día de las últimas novedades. De su patita peluda hoy nos trae a David Rodríguez, autor novel que acaba de publicar su primera novela.

Os dejo con ella, ¡y esperemos que se porte bien!

Humanos, como coneja que soy he visto muchos libros a lo largo de mi corta vida. Sobre todo, me he comido unos cuantos. Podréis pensar que no he tenido tiempo, pero no sois conscientes de que un día humano es como mil años de conejo, y eso me da el tiempo necesario para absorber conocimientos. Soy más sabia que vosotros. Soy incluso más sabia que un gato, que se creen las mascotas definitivas porque tienen el pelo suave y eso es porque nunca han acariciado a un conejo.

Pero hoy no he venido a hablar de mi. Como decía, he visto muchos libros y hoy quiero hablaros de uno en concreto: El Camino del Protector, de David Rodríguez.

David Rodríguez es un escritor humano, tiene 29 años y es de Zamora. Es Ingeniero Técnico en Informática de Gestión por la USAL e Ingeniero Informático por la UNED; y entre sus aficiones destacan el cine y la literatura, los juegos de rol y de ordenador, ¡y tocar la guitarra! El Camino del Protector es su primer libro publicado, ¿queréis saber de qué va?

La vida en Gök es tranquila. El Rey, Tamhel, gobierna la ciudad con generosidad y sabiduría bajo la atenta mirada de su hijo Argo, siempre dispuesto a aprender.

Pero todo cambiará el día en que el Príncipe reciba una herencia muy particular, una herencia que marcará su vida para siempre y que le obligará a abandonar la comodidad del Palacio y emprender un peligroso viaje en busca de un destino incierto.

David ha sido tan amable de contestarme algunas de mis preguntas, y comparto con vosotros sus respuestas.

Alice: David, yo acabo de empezar con esto de la escritura, pero me consta que algunos humanos empezais desde bien jóvenes con ello. ¿Cuándo empezaste a escribir tú?

David: Desde pequeño me ha gustado escribir. Sin embargo, nunca me dediqué a ello, digamos en exclusividad; sino que en momentos puntuales, cuando se me ocurría alguna idea, me ponía a escribir textos cortos. Estos textos nunca fueron publicados, ya que eran más por entretenimiento personal, para pasar los ratos muertos. De hecho, si me preguntaras dónde están ahora aquellos manuscritos no te sabría responder.

A: ¿Qué fue lo primero que escribiste?

D: Como comenté antes, empecé con textos cortos para pasar los ratos muertos. Pero hablando de novelas, “El camino del Protector” es la primera de ellas.

A: ¿Qué te motivó a ello y por qué te decidiste? ¿Por qué no elegiste ser, por ejemplo, cuidador de conejos?

D: Siempre he tenido en la cabeza montones de ideas sobre historias, aunque gran parte de ellas muy confusas y sin forma definida. Desde hace ya mucho tiempo me atraía la idea de poder plasmar todo lo que se me ocurría sobre el papel. Pero nunca daba el paso, algunas veces por falta de tiempo y otras muchas veces por la inseguridad ante la idea de escribir una historia completa, ya que una cosa es escribir un pequeño texto que abarque como mucho una página y otra muy distinta es crear un relato completo que mantenga una coherencia y consistencia a lo largo del mismo. Como ya dije, las ideas que iban surgiendo eran demasiado difusas, insuficientes para escribir algo extenso.

Fue antes de verano del 2011 cuando me topé con el Premio Minotauro que se celebra anualmente, y decidí lanzarme a la piscina intentando crear una novela completa.

A: Además de la escritura, ¿estudias o trabajas?

D: Trabajo como desarrollador de software a jornada completa, aunque la escritura de “El camino del Protector” la fui compaginando también con los estudios en la universidad.

A: ¿Cuál fue tu inspiración para “El Camino del Protector”?

D: Las historias basadas en un mundo medieval fantástico siempre me han encantado. Casi todas las ideas que se me ocurrían estaban enmarcadas en este tipo de mundo. Mientras escribía este libro se me venían constantemente recuerdos a la memoria de dos obras que leí de pequeño: “El Hobbit” / “El Señor de los Anillos”; de J.R.R. Tolkien; y la saga de “Las crónicas de Belgarath”, de David Eddings. Ambas obras comparten con “El camino del Protector” (salvando las distancias, por supuesto) el hecho de que el protagonista tenga que abandonar su vida  rutinaria y sin complicaciones y emprender un viaje para hacer algo importante para el mundo.

A: ¿Cuánto tiempo has estado trabajando en este libro?

D: Estuve unos cinco o seis meses escribiendo en mis ratos libres, hasta Octubre del 2011, mes en que se terminaba el plazo de presentación del Premio Minotauro.

A: He observado a mi humana sufriendo muchas noches frente al teclado, trabajando en sus ideas originales mientras yo degustaba una buena zanahoria, y me pregunto: ¿cuántas reescrituras ha sufrido tu libro desde la idea original?

D: Depende. Si hablamos de correcciones, la mayor parte de ellas las fui realizando a medida que escribía el libro, ya que conté con la ayuda de una amiga que hacía las veces de “beta-tester”: iba leyendo los capítulos que le enviaba y me comentaba sus impresiones, sugerencias, fallos encontrados… ya se sabe que cuatro ojos ven mejor que dos, y más aún si los dos ojos extras son de alguien ajeno al autor o grupo de autores.

Sin embargo, si hablamos de reescribir pasajes parciales o completos, el único que cambié fue el capítulo en que Argo, Whin y Shaen, el trío protagonista, se enfrentan (atención, esto podría considerarse un spoiler) a la “mascota” de Viso. Originalmente, este pasaje se desarrollaba en una llanura, a campo abierto. Una vez terminado el capítulo, no me gustó el resultado. Fue entonces cuando cambié el escenario e introduje la torre medio derruida. El hecho de jugar con un espacio cerrado en el que los personajes se encuentran atrapados mientras son atacados desde fuera dio mucho más de sí y creo haber conseguido un efecto de tensión mayor que en la escena original.

A: ¿Es tu primera obra publicada? Si no, ¿cuáles fueron las anteriores? Háblanos un poco de ellas.

D: Efectivamente, “El camino del Protector” es mi primera obra (y eso que ha pasado bastante tiempo desde que lo terminé hasta que lo publiqué).

A: Suave. Astuta. Genial. Así me describiría yo en tres palabras; ahora tú.

D: Tranquilo, imaginativo y tozudo.

A: Describe tu libro en tres palabras.

D: Sin ánimo de sonar pretencioso, y basándome en las opiniones que me han dado las personas que han leído el libro, yo lo describiría como ameno, sencillo (es decir, no es pesado de leer) y atrapador. Pero, por supuesto, quien debería juzgarlo es más bien el lector, que será más objetivo que yo.

A: ¿Cuáles son tus personajes favoritos de El Camino del Protector, y por qué?

D: Es una pregunta difícil de responder. Cuando has creado a cada personaje casi todos son tus favoritos. Todos y cada uno de los personajes tienen algo que los define: desde Argo, el principal protagonista, hasta los personajes puntuales de los que ni siquiera conocemos el nombre, como el cuidador de las palomas mensajeras del duque Viso.

Pero si tuviera que decantarme por uno, me quedaría con Whin, el mago. La socarronería que muestra en la historia y su evolución a lo largo de la misma lo han convertido, a mi juicio, en el personaje más divertido de narrar.

A: Si tuvieras que recomendarle este libro a un amigo, sin decirle que es tuyo, ¿cómo lo harías?

D: Le diría que si le gustan las historias del género de fantasía épica, va a disfrutar mucho leyendo “El camino del Protector”. Que si deja libre su imaginación mientras avanza por la historia se irá sumergiendo en este mundo de una forma sencilla y divertida.

A: Ahora que has publicado El Camino del Protector, ¿estás trabajando en algo nuevo o tienes algún proyecto de futuro?

D: Actualmente me encuentro metido en dos proyectos según voy teniendo ratos libros.

Por un lado, estoy inmerso en lo que será mi segunda novela. Esta vez pego el salto desde el mundo de fantasía al mundo de la ciencia ficción, en una historia en la que se vamos a poder ver hasta qué punto puede llegar la ambición de las personas y las consecuencias cuando esas personas tienen el poder suficiente. Todo ello mientras un pobre “mandado” se encuentra metido en medio del jaleo y no le queda más remedio que enfrentarse a lo que nunca hubiera imaginado en una curiosa mezcla entre honor y supervivencia.

El título (aún no definitivo) es “El proyecto Sibyl” y lo comencé en Noviembre con el motivo de la celebración del NaNoWriMo (National Novel Writing Month) de este año pasado.

El otro proyecto (algo más pequeño) es un relato más o menos corto basado en el mundo propuesto por León Arsenal en su novela “Máscaras de matar”, con la que ganó el Premio Minotauro del 2004. Es un relato que, de ser seleccionado, se incluirá en una antología que aglutinará varios relatos acerca de este mundo y que se pondrá a la venta.

Aparte de estos dos proyectos, hay muchas ideas en mente, pero sin tomar forma aún.

A: Y lo más importante para el lector, ¿hay conejos en El Camino del Protector?

D: No, no aparece ningún conejo en el libro.

A: Muchas gracias David por atenderme 🙂

 

Ahora tenemos que despedirnos, que me espera una gran hoja de lechuga de roble en mi arenero y la comida es un asunto serio. Esperamos tener más noticias de David y sus nuevos proyectos; y quién sabe, quizás su próxima novela la protagonice una coneja de armas tomar.

¡Lectores, si os gustan las aventuras como esta, comprad ya El Camino del Protector! A la venta en Amazon.

Os dejo, que mi lechuga me espera. ¡Hasta la próxima, humanos!

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