Buenas a todos, lectores. Últimamente os estoy trayendo unas cuantas reseñas, y hace tiempo que no subo un relato nuevo; no por falta de ganas, ¡sino por falta de tiempo! Ya os contaré en qué estoy trabajando, pero eso lo dejo para otro día.

Hoy os traigo una entrada distinta, diferente, nueva. Algo que aunque no tiene que ver con la escritura, ni con la lectura, sí que está relacionado con la literatura. ¡Hoy vengo a hablaros de mi fiesta de cumpleaños! Pensaréis que se me ha caído un tornillo. ¿Desde cuándo una cosa tiene que ver con la otra? Pues tiene, y mucho. Tiene mucho que ver porque este año decidí celebrar mi cumpleaños por todo lo alto y celebrar una auténtica fiesta Hobbit, siete comidas y todo. Y como buena fan de Tolkien que soy, me preparé tan a fondo para la fiesta que habría sido un crimen no compartir el proceso con el mundo.

Road sign

Estoy buscando a alguien con quien compartir una aventura, ¿os adentráis en ella conmigo?


Para planear una fiesta de semejantes características, y para tanta gente (eran diez invitados, que os parecerán pocos, pero fue un fin de semana completo) tuve que empezar a prepararlo todo con mucha antelación. Lo primero y más importante era el menú, que ya tenía más o menos decidido desde que probé a hacer un banquete hobbit en el cumpleaños de mi mejor amiga. Ahí probamos varias recetas, muchas de las cuales se quedaron como finalistas para mi fiesta; aunque hubo otras que tuve que probar unos días antes, ¡porque no las había hecho nunca!

El siguiente paso fue la decoración, crear el ambiente perfecto. Podemos decir que fue en estos “pequeños toques” donde me volví absolutamente loca y la Tierra Media me absorbió por completo. Pero, por los Valar, lo volvería a hacer una y mil veces.

Para empezar, entre mi chico, mi hermana y yo hicimos esa señal de caminos con la que nos aseguramos que nadie se perdería camino de la fiesta 😉 Sólo nos llevó un par de tablas de palé, pintura, unos clavos y algún arañazo que otro.

Casi todos los detalles decorativos son hechos en casa. Llenamos el salón de botes de cristal con velas para darle un aire más rústico, recogimos flores el día anterior e imprimimos unos cuantos mapas, como los que tienen Bilbo y Frodo en su casa, para que la gente supiera siempre dónde estaba.

IMG_2445

A pesar de lo hogareño del salón, tuvimos que andarnos con cuidado porque los secuaces de Sauron nos vigilaban muy de cerca. ¡El Ojo siempre estaba fijo en nosotros!

Nuestros invitados se quedaron a pasar el fin de semana, así que les acomodamos las mejores habitaciones y estancias de la Tierra Media. La primera de todas, más alejada de las demás, nos fue cedida por la gracia del rey Dain Pie de Hierro y los chicos durmieron en Erebor; o, como fue rebautizado, Ere-bror.

Pero una fiesta no se compone sólo de decoración y comida, ¿a que no? Para esta ocasión, me preparé mi segunda partida de rol como master; aunque la primera que podemos contar como seria. Gracias al fantástico manual de <b>El Anillo Único</b>, llevé a mi grupo de intrépidos aventureros por tierras inhóspitas, cruzando el Bosque Negro en una misión peligrosa que les adentró en los peligros que acechaban la Tierra Media durante el año 2946.

Tampoco podía faltar una buena comida, y como buen cumpleaños hobbit que fue disfrutamos de las siete comidas de las que disfruta todo hobbit que se precie (siempre y cuando no se vea envuelto en desagradables aventuras, que tienden a retrasar la cena).

El menú, apto para todos los gustos y para todos los apetitos, se compuso de lo siguiente:

PRIMER DESAYUNO

Muffins de chocolate y crema de queso de Rivendel.

Pan de manzana y pan de plátano de Bolsón Cerrado.

Té, café, chocolate caliente y zumo.

SEGUNDO DESAYUNO

Tostadas de Rosita Coto con embutidos, salchicha o fruta.

Té especiado de Merry.

ALMUERZO

Lembas élficas.

Sidra de Merry.

COMIDA

Pastel de carne Mrs. Maggot.

Patatas asadas del viejo Tío.

Ajos asados del Bosque Negro.

Pan de Rosita.

Tarta de zanahoria de Sam.

TÉ DE LA TARDE

Pastel para el té de Bilbo.

Té, café.

CENA

Carnes frías y quesos.

IMG_2499

Además de todo eso, no faltaron los dulces, los quesos y los embutidos de los que los hobbits tanto disfrutan. También trajimos la mejor cerveza de El Dragón Verde, y si hubiera algún hobbit fumador entre nosotros nos habríamos hecho también con algo de hierba de la Cuaderna del Este, ¡pero estos hobbits son muy sanos! Y Elrond nos pasó su receta de Miruvor casero, ¡una maravilla!

Las recetas para todos estos platos las encontré en varios sitios de internet. Están todos en inglés, pero yo las traduje y adapté al sistema español – así que si alguien quiere alguna, que no dude en pedírmela. Así como tutoriales más específicos sobre cómo hacer cualquiera de las cosas que habéis visto más arriba; son todas muy simples, a pesar del trabajo que llevan, pero si lo necesitáis ¡pedid sin vergüenza!

Faltan fotos en esta entrada porque, la verdad, estuve demasiado ocupada disfrutando de la compañía 🙂 ¡Cuando repita, subiré más fotos! Mientras, sólo me queda agradecer a mis invitados por hacer de mi veinticinco cumpleaños el día más especial de mi vida.

IMG_2621

Anuncios