Hace unos domingos, Día de la Madre y Día del Trabajadormi hermana, mi madre y yo fuimos a celebrarlo las tres juntas y decidimos pasar la mañana en uno de nuestros sitios favoritos: un rastrillo de segunda mano. ¡La de cosas que se pueden encontrar en uno! Cerca de donde vivo hay muchos rastrillos de segunda mano organizados principalmente por extranjeros, ingleses y alemanes, y al que fuimos el domingo destina casi todos sus ingresos al cuidado de animales abandonados, ademas de ayudar a perros y gatos a encontrar un hogar.

El caso es que, paseando entre las estanterías llenas de cosas llegué a mi sección favorita: ¡los libros de segunda mano! Los rastrillos de segunda mano están llenos de libros que buscan un nuevo hogar, y yo siempre estoy dispuesta a dárselo. Estos son los títulos que me llevé el fin de semana:

  • La trilogía completa de La Espada de Shannara en un solo tomo.
  • Un mapa callejero completo de Londres, para cuando vaya de visita.
  • La séptima edición del diccionario Webster (me encantan los diccionarios, ¿vale?).
  • Un diccionario Inglés-Japonés.
  • Hannibal, de Thomas Harris.
  • Edición de bolsillo de Animales fantásticos y dónde encontrarlos.
  • Dos libros sobre Aikido.
  • Moll Flanders, de Daniel Dafoe.
  • Y, finalmente, La ladrona de libros.

Ya sé que los libros de segunda mano no reportan beneficios al autor, pero lo cierto es que son una oportunidad única de conocer nuevas historias y de hacerte con ciertas piezas que, de normal, sería imposible encontrar. También debo reconocer que tienen algo especial, ¡y me encantan! ¿Qué opináis vosotros sobre los libros de segunda mano? ¿Y cómo celebrasteis el Día de la Madre?

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