Es 1 de noviembre de 2016, y además de ser el día de Todos los Santos y la resaca de Halloween, hoy comienza algo más, algo grande: el NaNoWriMo 2016. Durante el mes de noviembre, escritores de todo el mundo se lanzarán de cabeza al teclado (y a las redes sociales) para conseguir un reto común: escribir 50.000 palabras de una nueva novela. Esto es una media de 1667 palabras al día, ¡sin descansar ni un fin de semana! El año pasado ya os conté mi aventura con el Nano (aunque fui una Nano Rebel, alguien que se salta la norma de escribir algo original para dedicarme a la corrección y reescritura de mi novela); y este año no iba a ser menos. Para este NaNoWriMo voy a comenzar, sin planificación y desde cero, la segunda parte de A través de la arena, ¡así que deseadme suerte!

El Nano puede ser apabullante: escribir todos los días para llegar a una meta, ¡hay quien no sobrevive a él! Si queréis superar el reto, me he puesto en contacto con mis compañeras de La Nave Invisible para traeros con una serie de consejos. Todas son escritoras aguerridas que se han enfrentado al Nano en alguna ocasión, ¡así que tienen buenos consejos que darnos!

Andrea Prieto nos aconseja organizarnos

“¿Y mis recomendaciones para enfrentarse al Nano? Realmente no tengo, porque cada uno se debería conocer a sí mismo y saber qué tiene que hacer para la ocasión. Para mí, tengo tres puntos a seguir:
– Las horas de escribir son las horas de escribir. Las mismas, todos los días; porque la organización para alguien como yo, con rasgos obsesivos, lo es todo.
* Las escenas se visualizan por la noche, con calma y para coger el sueño. Se coloca a los personajes, se planean sus acciones, se escucha lo que tienen que decir. Y así, cuando toque abrir el word al día siguiente, ya estará todo ahí.
– Las horas de escribir son las horas de escribir, así que son para escribir. No se corrige, se avanza. Se cierra los ojos, se deja que salgan las palabras, y eso es todo.
* Que no, que no se corrige. De verdad que no.
– Si vas a dedicar tu tiempo libre a “trabajar”, al menos que sea un trabajo que de verdad te guste y te llene. Así que si la historia no te gusta, quizá no es la historia. Y si la historia te gusta: escribe, sin más.”

Enerio Dima nos recuerda que la planificación no es para todos

“Hay personas que escriben planeando hasta el último detalle y otras que dejan las cosas surgir. Aunque creo que siempre hace falta algo de planificación, tengo que reconocer que soy de las segundas, lo que a veces me hace quedarme delante del papel sin saber por dónde seguir. Lo que hago en estos casos es empezar a escribir casi sin pensar, repasando lo que ya he hecho o sentando las bases de lo que tengo que hacer. De esta forma el reencuentro con la hoja en blanco se hace mucho más llevadero. Recordemos que el NaNo es un objetivo de palabras, no de calidad, ¡y estos resúmenes también cuentan! Ya habrá tiempo de corregir cuando el mes acabe”.

Nerea Luray lo consiguió el año pasado, y esta es su experiencia

“Cada persona trabaja diferente, pero espero que alguno de estos consejos basados en lo que creo que fue la clave de mi éxito el año anterior sirvan de algo para alguien.
– Por un lado, la historia tiene que estar, al menos, vagamente decidida. Ten claro dónde ocurre y con qué personajes ocurre. El “qué” ocurre no es tan importante para esto, saldrá solo. Prepara, aunque sea por encima, el contexto cultural e histórico que podrías necesitar (si es ficticio también). Y prepara también los rasgos principales de tus protagonistas: nombre, físico, intereses y carácter. Ya crecerán, y los que aparezcan después, ya los estudiarás.
– Por otro lado, intenta escribir todos los días, aunque sea poco, aunque no alcances la meta diaria. Si lo dejas un día es probable que lo dejes al siguiente también. Ponte, aunque sean dos palabras.
– Por último, de manera más personal diré que me encanta dividirme equitativamente la tarea en los días que tengo para hacerla, se trate de lo que se trate, y hago con ello una especie de calendario de hasta dónde debería haber llegado cada día. Luego procuro hacer un poco más de lo que debería. En seguida sacaré al menos un día de trabajo de ventaja que podré aprovechar para descansar, para escribir algo menos de lo normal, o para salir a que me dé el aire. Cuando compruebas que vas al día con tu tarea te sentirás muy bien y eso te animará a seguir. Esos días de “vacaciones” acaban siendo una muy buena recompensa que sabe mejor cuando sabes que te la has ganado.”

Laura Huelin nos recomienda escribir sin parar

“Después de tres años superando el NaNo, con más o menos dificultades, tengo claras un par de estrategias que ayudan en los peores momentos:
-No te detengas a investigar. Puede esperar. Sigue escribiendo, y si dudas en una fecha o un nombre, déjate una nota para arreglarlo en diciembre. Si dejas de escribir para investigar… bueno, dejas de escribir. La novela entera no depende de ese dato y parar va a romperte el ritmo.
-Si te atascas, salta de párrafo, de escena, de capítulo o de personaje; o escribe otra cosa. Cada minuto que pasas mirando la hoja en blanco solo aumentará el bloqueo. Sigue escribiendo pase lo que pase. Y no todo tiene que estar pensado para incluirse en el texto final, están permitidos los textos para tirar: ¿No conoces al villano? Escribe su historia. ¿No eres capaz de visualizar la casa del asesinato? Descríbela en detalle, también su historia. ¿Has llegado a una pelea y no sabes escribir peleas? Sáltala, déjale un hueco para cuando puedas dedicarle tiempo. Sigue escribiendo lo que pasa después de la pelea. Te desbloquearás y te dará fondo para seguir escribiéndolo.”

Como veis, cada una tiene una manera distinta de enfrentarse al NaNoWriMo, ¡pero todos los consejos son válidos! Ya seas de los que planifican hasta el último detalle antes de lanzarse a escribir o si eres de los que solo tienen una ligera idea de lo que van a hacer, el Nano es para todos. Si dudas en apuntarte porque no sabes si tendrás tiempo para cumplir, mi consejo es que lo hagas. Apúntate. Únete a la comunidad de escritores más loca del mundo durante un mes y da lo mejor de ti. ¿Y qué si no terminas? ¿Y qué si tienes que dejarlo tras dos semanas con solo 10.000 palabras escritas? ¡Ya serán más palabras que si no te hubieras animado!

Y, sobre todo, disfruta la experiencia. ¡Pásalo bien escribiendo, que es fundamental! Ya corregirás en diciembre ;).

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