Hopepunk. Hay muchas posibilidades de que no hayas escuchado esta palabra en tu vida; y, si lo has hecho, seguro que ha sido hace poco. Yo, desde luego, no había leído el término jamás hasta hace un par de días, y me ha cambiado la vida.

Mind Blown
Así os hará la cabeza. Y os convertiréis en Chris Pratt.

“Vamos, Laura, no seas tan exagerada”, diréis. Bueno, puede que no me haya cambiado la vida, pero sí que ha tenido un impacto muy importante en ella porque, por primera vez, me he sentido identificada con un género literario. O, más bien, con un estilo de literatura. Porque el hopepunk es eso, un estilo de literatura que nace como contrapunto del grimdark, que nos dice que no todo es malo, y no todo es horrible. Que hay cosas buenas en el mundo. Pero no os lo voy a explicar yo: voy a dejar que lo haga Alexandra Rowlanduna escritora de fantasía americana que el año que viene publicará su primera novela, “The Last Queens of Nuryevet”.

Aterricé en el Tumblr de Rowland gracias a un hilo de Twitter, y allí fue donde descubrí su entrada hablando del hopepunk. Le he pedido permiso para traducirla y ella, muy amablemente, me lo ha concedido. ¿Queréis saber qué es hopepunkEsto es hopepunk.

Lo contrario de grimdark es hopepunk. ¡Corre la voz!

La esencia del grimdark es que todo el mundo es, inherentemente, bastante mala persona, y hace cosas malas; y es horrible y descorazonador y cínico. Es mirar a la naturaleza humana y pensar: “el vaso está medio vacío”.

El hopepunk dice: “No, no lo acepto. Que te den: el vaso está medio lleno”. SÍ, somos una mezcla desastrosa de bueno y malo, defectos y virtudes. Todos hemos sido mezquinos y ruines y crueles, pero (y esta es la parte importante) también hemos sido dulces, e indulgentes, y BUENOS. El hopepunk dice que la bondad y la dulzura no son un sinónimo de debilidad, y que en este mundo de un cinismo y nihilismo brutal, ser bueno es un acto político. Un acto de rebelión.

El hopepunk dice que preocuparte por algo, cualquier cosa, de manera genuina y sincera requiere valor y fuerza. El hopepunk no versa sobre la sumisión o la aceptación: trata de alzarse y luchar por lo que crees. Trata de alzar la voz por otras personas. Trata de EXIGIR un mundo mejor, más amable, y de creer de corazón que podemos conseguirlo si nos cuidamos los unos a los otros tanto como nos sea humanamente posible, con cada gota de poder que reside en nuestros pequeños corazones.

Ir a manifestaciones políticas es hopepunk. Llamar la atención a tus políticos es hopepunk. Pero llorar también es hopepunk, porque llorar es un signo de que aún tienes sentimientos, y los sentimientos nos permiten saber que estamos vivos. El 1% no quiere que tengas sentimientos, solo quieren que te resignes. Resignarse no es hopepunk.

¡Ejemplos! Podría decirse que “El cuento de la criada” es hopepunk. Es oscuro y da miedo, y a primera vista parece grimdark porque es una distopía… pero joder si lucha. Esa es la clave, justo ahí. Ella lucha todos los días, porque no permitirá que le roben el significado a su vida. Sobrevive por cabezonaría con la esperanza de que un día pueda vivir de nuevo. “No permitas que los hijos de puta te reduzcan a polvo” es uno de los pilares centrales del hopepunk, junto a “El arco del universo moral es grande, pero tiende hacia la justicia”.

Jesús y Gandhi y Martin Luther King y Robin Hobb y John Lennon son hopepunk.

Recuerda: el hopepunk no trata sobre la perfección moral. No trata de ser tan puro y tan inocente como la nieve recién caída. Te ensucias cuando peleas. Cometes errores. A veces eres un poco capullo. Quizás incluso eres un capullo al 50%. Pero el vaso está medio lleno, no medio vacío. Te levantas y sigues luchando, preocupándote e intentado hacer del mundo un lugar ligeramente mejor para la gente que te rodea. Cometes errores. Es un proceso. Puedes pedir y ganar el perdón. Y amas, y amas, y amas.

Y ESTO, esto es hopepunk.

Aquí tenéis la entrada original sobre hopepunk.

Antes de continuad, ved el siguiente vídeo. Es el “ESTO” de lo que habla Rowland.

¿Habéis terminado? ¿Habéis llorado? Os doy un momento (yo lloré, sí, porque lloro siempre con este discurso que ya me sé de memoria).

¿Qué os parece ahora el hopepunk? Yo estoy enamorada, y no solo por Samsagaz Gamyi: porque, sin saberlo, he escrito hopepunk. “A través de la arena” tiene un definitivo aire hopepunkEl hopepunk está muy arraigado en mi forma de ser porque es exactamente la filosofía de vida que sigo:

«Te levantas y sigues luchando, preocupándote e intentado hacer del mundo un lugar ligeramente mejor para la gente que te rodea.»

En una época en la que nos regodeamos en lo malo, en la que la violencia está presente en todos los aspectos de nuestra vida y nuestra literatura, el hopepunk es un soplo de aire fresco. El grimdark está bien, pero existe una alternativa.

¿Y en vuestro caso? ¿Sois hopepunk?

¡No os olvidéis de seguir a Alexandra Rowland! Se trata de una autora muy prometedora a la que podéis seguir en Twitter y en TumblrQuiero agradecerle su colaboración y sus hermosas palabras cuando contacté con ella.

Thank you so much, Rowland, for putting in such beautiful words what hopepunk is and letting me turn them into Spanish. I hope hopepunk finds its way in the world!

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